Desde hace un par de años me dedico también a impartir conferencias en foros especializados en temas de derecho internacional, humanismo empresarial y sentido de vida.
Empecé mi camino como abogado y, a lo largo de los años, he adquirido muchísima experiencia en áreas como la inversión extranjera, finanzas, negocios y el derecho corporativo. Desde hace ___ años soy CEO de Cuesta Campos Abogados y he enfocado mi práctica en transacciones comerciales internacionales. Además soy consejero para Latinoamérica de Meritas Law Firms Worldwide y coordinador del capítulo de inversión que acompaña a los gobiernos de México en las negociaciones de tratados internacionales como el TLCAN 2.0 y la Alianza Pacífico 4.
Con el paso del tiempo, he decidido plasmar algunas ideas, experiencias y aprendizajes con la esperanza de compartir algunas de las respuestas que he obtenido con mucha más gente. De este esfuerzo salen mis tres libros: La Crisis de la mitad de la vida, ¿De qué se trata la vida? y Antes de irte recuerda vivir.
>Siempre he tenido una profunda preocupación por generar un impacto positivo en mi país y mi comunidad y por eso he impulsado proyectos de alto impacto social en la educación, la familia y la transparencia. Junto con mi esposa cofundé Family Consultoría, institución especializada en brindar servicios para el cuidado de la salud emocional mental y social. Nuestra misión es acompañar a las personas en su camino para ser mejores y más felices en su entorno particular.
Hoy estoy aquí porque he entendido que la vida no es una línea recta, sino un camino largo, incierto y profundamente humano en el que todos somos peregrinos. Tanto si estás a punto de comenzar tu aventura como si ya te has tropezado bastante y aún así sigues adelante me gustaría acompañarte por las colinas, los valles, los ríos y las sequías de la vida. Cada uno carga con una mochila de heridas, preguntas y anhelos que a veces puede pesar, pero también determinar el cómo llegamos a la meta. Como peregrinos es fundamental entender que cada crisis esconde frutos muy valiosos y ninguna etapa carece de sentido si se vive con propósito. Al final, los títulos, el dinero o el reconocimiento no son la razón por la que hemos emprendido esta travesía; sino muchas veces distractores de la verdadera trascendencia que implica la vida. Te invito a descubrirla conmigo.